El mijo, es junto con la quinoa, el trigo sarraceno, el arroz, el amaranto y el maiz, uno de los cereales libres de gluten.

Ya seas celiaco, personas con intolerancia total al gluten, o tengas intolerancia parcial al mismo, los cereales mencionados más arriba, serán tus aliados a la hora de incorporar carbohidratos complejos a tú dieta.

En muchas ocasiones, las personas que presentan una intolerancia parcial al gluten, se benefician de una dieta “gluten free” y acaban cogiéndole terror al gluten. ¿Te has fijado que últimamente hay más información en las cartas de menús de restaurantes y en los productos del supermercado sobre si el producto contiene gluten o no? Parece más un reclamo de marketing que relaciona libre de gluten con “comida sana” y esto NO es así.

La gran mayoría de los productos que se venden, incluidos herbolarios y supermercados ecológicos, con el reclamo de libres de gluten, contienen una cantidad ingente de productos químicos y tóxicos que desmineralizan el organismo.

Tú cuerpo se va a beneficiar de comer comida real, que haya sufrido el mínimo proceso de transformación, porque eso permitirá mantener un alto nivel de minerales y vitaminas.

Las personas que no tienen celiaquía, pero que durante un tiempo se benefician de llevar una dieta libre gluten, se debe fundamentalmente a que dejan de comer un gran número de productos procesados y empiezan a comer más comida real. La gran mayoría de los productos de los supermercados contienen algún tipo de harina aglutinante por lo que, al descartarlos de la dieta, se benefican en parte por llevar una dieta sin gluten pero sobretodo, por llevar una dieta libre de comida hiper procesada, cargadita de tóxicos y desprovista de vitalidad nutricional.

Mi recomendación es que si eres celiaco, optes por cerales como los mencionados más arriba y evites los productos hiper procesados “libres de gluten”.

En el caso de que padezcas algún transtorno de tipo gastrointestinal, mi recomendación es reducir cereales y legumbres. En el caso de que tomes algún cereal, que sea alguno de los mencionados arriba.

En el caso de que no padezcas ningún tipo de transtorno, pero quieres seguir una dieta libre de gluten pensando que esto va a hacer que adelgaces o estar más sano, ya te informo de antemano que los diversos estudios sobre el tema no se ponen de acuerdo sobre si el gluten tiene algo que ver con esto.

Se trata de comer comida real, adecuada a tú nivel de actividad física y, si te apetece comer un producto que contiene gluten como el pan, que sea de buena calidad. A ser posible de masa madre y elaborado con harinas ecológicas.

Mijo

Centrándonos en el cereal que hoy nos ocupa, el mijo; cabe destacar que es de los cereales más altos en proteína, pues es el más rico en los aminoácidos que el cuerpo necesita para cumplir sus funciones de reparación, producción de hormonas y activación de enzimas entre otras funciones. Es alto en hierro, silicio y calcio. Tiene la propiedad de alcalinizar el organismo. Es un gran diurético y reforzante de los riñones, además es un grano fabuloso para combatir la candiadisis por sus propiedades antifúngicas.

Como todos los cereales es muy importante su cocción para poder eliminar los antinutrientes.

Aunque, en el caso del mijo, no es necesario ponerlo en remojo antes de cocinarlo, hacerlo tiene sus beneficios pues ayuda a eliminar parte del ácido fítico natural, que tiene la capacidad de inhibir la abosorción de minerales. El remojo además, ayuda a hacer más digestivo el cereal y a reducir el tiempo de cocción.

El proceso de cocción sería el siguiente:

  1. Lava con abundante agua el cereal y déjalo en remojo toda la noche con agua suficiente para que lo cubra, añadiendo al agua una cucharada de vinagre de manzana o jugo de limón.
  2. A la mañana siguiente enjuaga bien el cereal y ponlo en una olla añadiendo en este caso, una vez y media la misma cantidad de agua que la cantidad de cereal que pusiste en remojo. Es decir, si usaste una cup/taza de cereal, añade una cup/taza y media de agua.
  3. Añade una cucharadita de sal por cada cup/taza de cereal crudo. (Aprox, 200 gramos de mijo)
  4. Lleva el agua a ebullición con la tapa de la olla puesta, y cuando rompa a hervir, baja el fuego al mínimo. Cuece, sin mover la tapa, durante 20 o 30 minutos. Para saber si el cereal está hecho, debes escarbar en el centro de la olla con un tenedor o cuchara, a ser posible de madera. Si ya no queda agua, el cereal debería estar listo.
  5. Pruébalo y si todavía no estuviera añade un poco más de agua y deja cocer hasta que se consuma.

El mijo es un cereal que tiende a quedar un tanto aglutinado, no esperes la textura suelta del arroz. Por eso, a mí me gusta usarlo para hacer hamburguesas vegetales o estos maravillosos crackers con los que te vas a chupar los dedos.

Cualquier duda, puedes dejar tus comentarios más abajo.

Con todo mi amor!

Eva Gonzalo.

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