Este fin de semana, hemos dado la bienvenida al verano, una de mis estaciones preferidas del año.

Es una época en la que la Naturaleza está en su máximo explendor, es tiempo de abundancia de frutas y verduras, los días son largos y luminosos, y los sentimientos de alegría, apertura de corazón, amor y claridad mental, son más propicios.

Siguiendo la Teoría de los Cinco Elementos de la Medicina China, con el Verano, nos adentramos en el elemento Fuego y es el momento ideal para prestar especial atención al Corazón y al Intestino Delgado.

El Corazón alberga el Shen, es decir, los aspectos mentales, emocionales y espirituales de todos los Órganos. La emoción relacionada con el Corazón es la Alegría, y como todo, ha de estar equilibrada, pues un exceso de sobreexcitación acabará debilitando el Corazón.

En su aspecto más físico, el Corazón controla la sangre y los vasos sanguíneos, por eso es habitual que todos los problemas relacionados con un débil sistema circulatorio, se pongan particularmente de manifiesto en esta época.

El Intestino Delgado, tiene la finalidad de servir de tránsito y llevar a cabo las labores de Transformación y Absorción en su sentido más amplio. No sólo transforma y absorve los nutrientes de los alimentos que ingerimos, sino que también transforma y absorve todos y cada uno de los pensamientos y emociones que experimentamos cada día. Separando lo que “vale” de lo que no. Permitiendo que el cuerpo se nutra de lo útil y deseche lo que no nos sirve.

El buen funcionamiento del Intestino Delgado, es fundamental para nuestra salud, pues no vivimos de lo que ingerimos sino de lo que somos capaces de digerir, absorber y asimilar.

Dejando a un lado los aspectos más academico-nutricionales relacionados con el Verano; inevitablemente, ésta época del año me recuerda a mar, a sensación de libertad, a infancia, a brisa, a familia, diversión, alegría y amistad.

Recuerdo aquellos veranos de la infancia y adolescencia en casa de mis abuelos, en la playa. Días en los que todavía podías disfrutar de  casi 3 meses de vacaciones y todo el día eran horas para jugar.

Uno de los recuerdos más lindos que tengo de aquella época era ver a mi abuela en la cocina preparando una suculenta comida para toda la familia. Me encantaba ayudarla y disfrutaba de los olores que desprendían todas las verduras y frutas de la Huerta Murciana. Los melocotones impregnaban de olor la casa entera y los tomates te llenaban la boca de un sabor explosivo. No podía entender porqué los “tomates y melocotes de Madrid” no sabían a nada….

El mayor de los placeres de aquella época llegaba después de la siesta. Tras pasar toda la mañana en la playa y con los altas temperaturas de la tarde, no había nada mejor que deleitarme con un vaso gigante de leche con canela y limón. Qué fresquita, dulce y deliciosa!!!

Sin embargo, cuando hace años decidí cambiar mis hábitos alimenticios, uno de los productos que eliminé, fué la leche de vaca.

Actualmente, una gran parte de la población tiene dificultades para digerir correctamente la leche de vaca.

Hay muchas teorías al respecto, pero la realidad es que la leche de vaca, tiene la finalidad de permeabilizar el aparato digestivo del ternero para que éste pueda absorver adecuadamente los nutrientes. ¿Recuerdas lo que hablamos más arriba sobre el Intestino Delgado y su función de absorción?

El mismo efecto sucede cuando un humano se alimenta con leche de vaca, añadiendo que la proteína de la leche es díficil de digerir por un humano. Así pues, sumamos la mala digetión con la permebilidad intestinal, lo que compromete en gran medida al sistema inmunitario causando inflamación crónica y alergias.

La leche favorece la mucosidad intestinal, taponando el sistema linfático, bloqueando la absorción de nutrientes y congestionando el sistema respiratorio.

Los productos lácteos tienen la capacidad de bloquear las enzimas delta-6-desaturasa y delta-5-desaturasa que ayudan en la producción de prostaglandinas 1 y 3, que tienen funciones antiinflamatorias.

Todo ello repercute de modo diferente en cada individuo. Pero la sintomatología más común suele ser, problemas de oído, frecuentes procesos gripales, cólicos, problemas intestinales, problemas menstruales, alergias, acné, artritis y osteoporosis, entre otros.

Afortunadamente la naturaleza nos proporciona otras alternativas deliciosas a la leche de vaca, con las que podemos seguir disfrutando de un buen vaso de leche con cacao o, mi favorito! con canela y limón.

Una de esas alternativas es la leche de almendras. Puedes comprar cualquier leche vegetal en un herbolario o supermercado ecológico, pero nada como el placer de hacer tu propia leche en casa. Es super fácil y divertido.

Son muchas las propiedades de las almendras. Las más destacables son, su capacidad para tonificar el sistema nervioso, son altamente remineralizantes y  su contenido en calcio es  más del doble que el de la leche.

Ideales para tratar el stress, la depresión y la fatiga. Su equilibrado cociente Calcio/Magnesio hace posible la conservación del tono muscular y evita la irritabilidad nerviosa.

Con respecto a las afecciones cardiacas y la arteriosclerosis, su alto contenido en Calcio ayuda a regular los latidos del corazón y la tensión arterial. Y la riqueza en Vitamina E impide la formación de placas arteriosclerosis en las arterias.

Además disuelven las mucosidades y lubrican los intestinos, por lo que son muy útiles para tratar la putrefacción intestinal y las afecciones respiratorias.

Antes de empezar con la receta, es importante que sepas que las almendras y el resto de frutos secos y semillas han de ponerse en remojo unas horas antes. A este proceso se le denomina activación y sirve para eliminar los inhibidores enzimáticos que evitan, de manera natural, el enranciamiento de los frutos secos y semillas pero, que te hacen más dificil su digestión.

Puestos en agua 8 horas antes, tienes solucionado el problema. Ahora, con las altas temperaturas del verano, es preferible que las dejes en remojo dentro del frigorífico.

Receta Leche de Almendras con canela y limón

información

 

  • Tiempo:
  • Comensales:
  • Tipo:

Utensilios

 

  • 1 malla para leches vegetales y un colador
  • Batidora
  • Cuenco
  • Botella de cristal

Ingredientes

 

  • 200 gramos de Almendras crudas peladas
  • 1 litro de agua mineral
  • 1 cucharadita de canela
  • 1 pizca de sal
  • la piel de medio limón
  • 1 cucharada de miel o cualquier otro endulzante natural
  • 10 ml de aceite de coco

Proceso

 

  1. Pon en remojo las almendras la noche anterior y guárdalas en la nevera.
  2. A la mañana siguiente, escurre las almendras con la ayuda de un colador y enguajalas bajo el grifo.
  3. Pon las almendras en la batidora junto con el litro de agua. Bate hasta que veas que el agua se transforma en una suculenta leche vegetal.
  4. Vacía el contenido de la batidora dentro de la malla que has colocado en el cuenco. Escurre la malla para aprovechar hasta la última gota. Es super divertido!!
  5. Pon el líquido resultante en la batidora y añade la canela, la pizca de sal, el aceite de coco y la miel. Las medidas que aparecen en la receta son una referencia, puedes ir probando hasta dar con el sabor que más te guste.
  6. Bate de nuevo todos lo ingredientes para que se mezclen de manera adecuada.
  7. Pasa la leche a la botella de cristal y añade la piel del limón.
  8. Guárdala en el frigorífico. Gracias al aceite de coco, la leche aguantará, sin agriarse, hasta 5 días en la nevera.
  9. Si te gusta bien fresquita, recuerda meterla en el congelador un ratito antes de consumir!

Y ahora pensarás…… ¿Qué hago con la pulpa que me sobra?………..

Pues aprovecharla para hacer unas deliciosas trufas veraniegas.

Receta Trufas de Verano

información

 

  • Tiempo:
  • Comensales:
  • Tipo:

Utensilios

Ingredientes

 

  • La pulpa de la leche de almendras o almendras crudas puestas en remojo previamente
  • 10 dátiles
  • Miel, o sirope de ágave
  • Cacao crudo en polvo
  • Semillas de sésamo

Proceso

 

  1. Mezcla en un robot de cocina la pulpa bien escurrida o las almendras crudas remojadas previamente, junto con los dátiles, recuerda quitarles el hueso :-), y la miel o el sirope.
  2. Se transformará en una masa pegajosa fácil de trabajar con las manos.
  3. Haz bolitas con las manos y rebózalas en cacao crudo en polvo, o semillas de sésamo, previamente tostadas.
  4. Puedes probar con canela, jengibre en polvo o cualquier otra especia que te guste.

Imaginación al poder!!!

Mmmmmmmmmm…… Lo siento no he podido resistirme a terminar….

Espero que disfrutes de estas mágnificas opciones que nos da la naturaleza para aprovechar todas las propiedades de las almendras.

Féliz Verano!!

Con todo mi amor.

Eva G.

Si te ha gustado puedes compartirlo:Email this to someoneShare on FacebookShare on Google+Tweet about this on Twitter