Todos los frutos secos son en esencia semillas, y todas las semillas contienen unas moléculas llamadas inhibidores enzimáticos, que son las encargadas de protegerlas para que, solamente se desarrolle el proceso de germinación en el momento óptimo de húmedad y calor, que permitirá que esa semilla germinada, se convierta en una maravillosa planta.

Cuando comemos los frutos secos en crudo, nos comemos también los inhibidores enzimáticos y eso dificulta la digestión, puesto que actúan inhibiendo nuestras propias enzimas digestivas. Además, el ácido fítico bloquea la absorción de ciertas vitaminas y minerales. ¿Y qué podemos hacer para evitar esto?

Pues tenemos dos opiciones, activar las semillas o tostarlas ligeramente.

Para activar las semillas o los frutos secos solamente tienes que ponerlas en remojo, con agua, durante unas 8 horas. Yo suelo ponerlas en remojo la noche anterior. Después, escurres las semillas o los frutos secos en un colador y las enjuagas con abundante agua limpia. Ya las tienes listas para consumir, fácilmente digeribles y asimilables. Ojo, en el caso de las semillas de lino y chía, es diferente, ya te hablaré sobre ellas en otro post.

Este es el método más recomendado y saludable para consumir los frutos secos, y sin duda es que el que debe predominar en una dieta saludable. Pero tiene un pequeño inconveniente y es que pierden algo de sabor y se quedan con una textura gomosa.

Por eso, para poder seguir disfrutando de una textura crujiente y potenciar su sabor, podemos tostarlas en el horno o en una sarten, suavemente y sin aceites. De ese modo también se desactivan los inhibidores enzimáticos y se potencia sobre manera el sabor. Es otra opción maravillosa de comer frutos secos y semillas pero aseguráte que lo que predomina en tu dieta sea su consumo de forma raw (cruda), como te explicaba en el parrafo anterior

En el caso de que optes por tostarlas, mucho ojo siempre con la temperatura y el tiempo de tostado. Se trata de un tostado ligero.

En el caso de que lo hagas en el horno, pon el horno a 150ºC, cubre la bandeja del horno con un papel de hornear y manten los frutos secos unos 20 o 30 minutos. Sabrás que están listos cuando, al partir uno de ellos por la mitad, aprecies que el centro está algo doradito. En el caso de las semillas con 10 minutos es más que suficiente.

Si no tienes horno, puedes usar una sartén. Calienta la sartén en el fuego al mínimo. Cuando esté caliente, echa los frutos secos o las semillas y tápalos con una tapa. El tiempo varía en función del fruto seco o la semilla. Para los frutos secos, la prueba es la misma que en el caso del horno. Para las semillas, sabrás que empiezan a estar porque oirás el ruidito que hacen cuando empiezan a saltar.

Es muy importante que mientras las tuestas, las voltees cada cierto tiempo para evitar que se quemen.

Espero haberte ayudado. Si tienes más dudas, pregunta abajo, en la opción comentarios.

Disfruta de todos los beneficios de comer frutos secos y semillas!!!!!

PD: Si quieres saber como hacer deliciosas cremas de frutos secos pincha aquí.

Con todo mi amor.

Eva G.

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