¡Feliz Navidad! ¿Cómo lo llevas? ¿Consigues sobrevivir a estas fiestas?

No sé a tí pero, transitar por la Navidad tal como está socialmente establecido, hacía estragos en mi organismo, en mi bolsillo y en mi energía. Así que, hace unos años, me propuse tomármelo de otra manera y desde entonces, adoro que lleguen estas fiestas!

Evito todo lo que puedo el centro de la ciudad, pero aprovecho para dar paseos por el Retiro y disfrutar de los rayos de sol del invierno.

Las comidas o cenas por compromiso…. también pasaron a la historia. Cada día soy más consciente de lo valioso que es cada minuto de nuestra vida, así que lo mejor es invertirlo en estar con gente o hacer cosas que te sumen.

Aprovecho para hacer cosas que no hago durante el resto del año. Me encanta ir con mi familia a disfrutar de un buen chocolate con churros, deleitarme con el jamón maravilloso que compra mi padre en estas fechas y por supuesto comerme un trozo de Roscón!!… o los que caigan!!! 🙂

Si te cuidas el resto del año, disfrutar con moderación de otros sabores y placeres culinarios no te va a hacer ningún mal. Así que… si eres de los que te estresas por comer cosas que no comes el resto del año, calma total y a disfrutar con consciencia!

Afortunadamente, mi familia se ha contagiado de este estilo de vida y las cenas de Navidad son cenas en las que, lo que prima por encima de todo es que, además de ser delicioso, sea un menú fácil de digerir y te sientas bien después de comerlo.

Y precisamente de buenas digestiones va el post de hoy, por eso esta Crema de Calabaza y Canela te va encantar. No sólo porque cuando la pruebes se va a convertir en una de tus cremas preferidas, sino porque los ingredientes que lleva son muy buenos aliados para mejorar las funciones y la salud de tu tracto digestivo.

La Digestión – El maravilloso mundo del tubo digestivo

Si de algo se queja la mayoría de la gente en estas fiestas navideñas es de sus estómagos hinchados, sensación de pesadez, ardor de estómago y acidez. No hay más que ver que el Omeoprazol es el líder de ventas de la Industria Farmacéutica todo el año y especialmente en estas fiestas.

Mi sabia amiga Gadea me comentó en una ocasión: “¿Te has fijado que somos tubos digestivos con brazos y piernas?” Al principio, me hizo mucha gracia el comentario pero más tarde me dí cuenta de que llevaba toda la razón.

Párate un momento y analiza tu cuerpo. Desde tu boca hasta tu ano, existe un tubo digestivo que va adquiriendo distintos nombres y funciones específicas, pero el conjunto en su totalidad tiene la misión de convertir los alimentos que ingieres en una fuente de energía útil para tí.

Si ese tubo digestivo te atraviesa internamente, está claro que lo que comes te va a afectar en múltiples niveles.

En el momento en que vemos y olemos la comida, nuestro organismo ya empieza a segregar sustancias necesarias para digerirla. Pero el primer contacto físico tiene lugar en nuestra boca. Por eso es tan importante masticar adecuadamente la comida.

Suele ser habitual en estas fiestas, quedar para comer y cenar con mucha gente. Gente que despierta en ti sentimientos positivos, pero también gente a la que ves por compromiso o incluso que generan sentimientos difíciles para ti. Esto va a afectar a tú modo de masticar, así que hazte un favor en estas fiestas y trata de ser consciente de masticar cada bocado. Cuánto mejor mastiques más fácil se lo habrás puesto al resto de los órganos que forman ese tubo y por tanto más garantías de éxito para tener una buena digestión y evitar gases indeseados.

Después de la boca, nos encontramos con el esófago. Está unido mediante un sistema de fibras a nuestra columna vertebral, así que si quieres favorecer un buen paso del bolo alimenticio, recuerda mantener una postura erguida.

Y ahora llegamos al estómago que está situado mucho más arriba de lo que muchos piensan. Para más exactitud comienza debajo del pezón izquierdo y acaba debajo del costal derecho. Así que, a partir de ahora, ten en cuenta que cuando te duele el “estómago” lo que verdaderamente te molesta es el intestino.

Si no has realizado una buena masticación, estás hablando mientras comes y además, estás bebiendo cosas frías y con gas, lo más normal es que se acumule tanto aire en tú estómago que acabe ejerciendo presión sobre tu corazón y los nervios de las vísceras.

El estómago tiene como aliado al ácido clorhídrico. Éste ácido es un potente antimicrobioano que se encarga de destruir los posibles agentes patógenos que hayamos podido ingerir. También, se encarga de mantener el grado de acidez necesario para digerir las proteínas en pépticos y aminoácidos absorbibles y liberar el factor intrínseco necesario para la absorción de la vitamina B12.

Medicamentos como el Omeoprazol, cuya finalidad es la de disminuir esta acidez tan necesaria, tienen consecuencias nada deseables como mala digestión de las proteínas, proliferación de bacterias, gases y déficit de B12. Así que, en vez de tomar Omeoprazol prueba a comer alimentos saludables, masticar bien la comida y suplementar con pastillas de Betaína Clorhidrato con Pepsina, cuando sea necesario.

Y ya llegamos al intestino, nuestro segundo cerebro. Ése órgano de nuestro cuerpo, que se enciende como el fuego cuando algo te da rabia, que se encoge con las cosas que te emocionan y que siente mariposas cuando te enamoras.

Primero nos encontramos con el intestino delgado. Suele medir entre 3 y 6 metros de longitud y eso gracias a que le gusta plegarse porque sino, necesitaríamos un intestino de 18 metros para poder hacer la digestión. Está compuesto de millones de vellosidades cuya misión es la reducir todo lo ajeno hasta hacerlo tan pequeño que podamos absorberlo y pase a ser parte de nosotros.

Y por último el intestino grueso, dónde se aloja gran parte de nuestro sistema inmunitario y un mundo apasionante, del que hablaremos otro día, que es la microbiota intestinal. La función del intestino grueso es la de asimilar todo aquello que no pudo ser asimilado en el intestino delgado y eso lo hace gracias a la microbiota, nuestras bacterias amigas.

Sustancias como el gluten, el alcohol, los productos procesados y factores como el estrés, pueden provocar grandes daños en las paredes intestinales desencadenando un aumento de la permeabilidad intestinal. Las consecuencias son el desarrollo de trastornos como alergias, intolerancias alimentarias, eccemas, dolores articulares y enfermedades como cólon irritable o de carácter autoinmune.

Por todo eso y por muchos otros factores, es tan importante cuidar lo que comemos. La eficiencia con que nuestro sistema digestivo pueda digerir los alimentos que le proporcionamos es de vital importancia para mantenernos sanos y con energía. Esa eficiencia va a depender fundamentalmente de la salud de nuestro sistema digestivo, que nos viene dada en un 50% por la genética pero el otro 50% es responsabilidad de nuestros hábitos de vida. Así que deja de poner excusas y de echarle la culpa al abuelo por tus malas digestiones 😉

La Crema de Calabaza y Canela que te propongo es un antídoto total para mejorar la salud digestiva.

La Calabaza es un potente antiinflamatorio para el intestino. La pulpa tiene una acción suavizante y protectora de las paredes del estómago, así que es ideal si tienes acidez, digestiones difíciles o gastritis, porque ayuda a reducir la inflamación y calmar el dolor.

Además de contener altas cantidades de vitamina A, B, C y ácido fólico, también es rica en potasio, hierro, calcio, magnesio, boro y cobalto. Vamos! Un botiquín en toda regla!

Por otro lado, tiene un alto contenido en fibra, lo que ayudará a dar consistencia a nuestras heces y así mejorar el tránsito intestinal.

La crema va acompañada de jengibre y canela. Ambos tiene una acción estimuladora sobre el sistema digestivo, además de sus propiedades antibacterianas e inflamatorias.

Aunque parte de la masticación ya la ha hecho la batidora por tí, come despacio y disfruta de cada cucharada para favorecer una buena digestión.

Además, puedes potenciar sus beneficios digestivos si la cocinas con Ghee, un superalimento de la Medicina Ayurvédica utilizado para mejorar las funciones digestivas y Caldo de Pollo, que por su alto contenido en colágeno ayudará a reparar la pared intestinal.

¡Te prometo que te va a encantar!

Receta Crema de Calabaza y Canela

información

 

 

  • Tiempo: 30 min
  • Comensales: 4
  • Tipo: SL, SG, V

Utensilios

 

 

  • Olla grande
  • Tapa para la olla
  • Batidora
  • Cuchillo
  • Tabla de cortar

Ingredientes

 

 

  • 500 grms de Calabaza
  • 1 cebolla
  • 1 trozo de jengibre
  • 1 rama de canela
  • 1/2 naranja
  • 40 grms de semillas de girasol
  • Agua o Caldo de Verduras/Pollo
  • Ghee/Aceite de coco
  • Aceite de oliva virgen extra
  • 1 pizca de sal marina

Proceso

 

 

  1. Pela la calabaza, quita las semillas y córtala en trozos medianos
  2. Pon la olla a calentar a fuego medio
  3. Añade una cucharada de Ghee, aceite de coco o aceite de oliva
  4. Pela la cebolla y córtala en gajos grandes
  5. Pela el jengibre
  6. Lava bien la rama de canela
  7. Cuando el Ghee o el aceite esté caliente, añade la cebolla
  8. Echa sal, remueve y deja que se rehogue con la tapa de la olla puesta
  9. Remueve de vez en cuando para evitar que se queme.
  10. Cuando esté tierna, añade el trozo de jegibre y la canela
  11. Rehoga unos 4 minutos con la tapa puesta. Removiendo de vez en cuando
  12. Añade la calabaza, remueve y deja rehogar con la tapa puesta 5 minutos
  13. Incorpora agua o caldo vegetal/pollo, hasta que cubra justo las verduras
  14. Lleva a ebullición y, cuando rompa a hervir, baja el fuego y cuece durante 20 minutos
  15. En una sartén caliente, tuesta ligeramente las semillas de girasol
  16. Una vez cocinadas las verduras, retira el jengibre y la canela
  17. Incorpora el resto a la batidora dejando el líquido de cocción en la olla
  18. Añade un poco del líquido de cocción y bate
  19. Ve añadiendo líquido hasta que quede de la consistencia deseada
  20. Prueba y sazona al gusto
  21. Añade el zumo de media naranja, pero ve pobando y añade más a tu gusto
  22. Bate para que termine de mezclar todo
  23. Sirve la crema en unos boles. Añade las semillas de girasol y un chorrito de aceite de oliva

Ya queda muy poquito para que termine el 2016.

Pero no voy a dejar que acabe sin mandarte algo especial antes de Fin de Año, así que nos vemos pronto.

Cuéntame en los comentarios cómo llevas tú estas fechas y cuáles son las cositas especiales que te hacen disfrutarlas.

¡¡Me encanta leerte!!

Con todo mi amor.

 

Eva G.

 

 

Bibliografía:

“Niños Sanos, Adultos Sanos”  Edit: Plataforma de Jesús Sanchís y Xavi Cañellas

“La digestión es la cuestión” Edit: Urano de Giulia Enders

“La nutrición ortomolecular” Edit: Robinbook de Cala Cervera

Si te ha gustado puedes compartirlo:Email this to someoneShare on FacebookShare on Google+Tweet about this on Twitter