Qué poquito queda para que termine el 2015!!!!!!!!

Este año ha sido un año de cambios y de avances, tanto en lo profesional, como en lo personal, pero sobre todo ha sido un año de aprendizaje.

La conclusión fundamental con la que me quedo después de todo lo vivido en este año, es la importancia de poner el corazón en todo aquello que haces.
Cualquier cosa que hagas responde de manera diferente en función de la intención que le pones y te aseguro que, cuando tratas de hacer las cosas de todo corazón, el resultado siempre es positivo. Ya sea porque consigues tu objetivo o, porque al no conseguirlo, te quedas con la satisfacción de que al menos diste lo mejor de tí y eso es lo más importante.

El Budismo Social que practico insiste mucho en este punto y cada día entiendo más el por qué.

Ahora que acaba el año y empieza uno nuevo, es un buen momento para reflexionar sobre lo sucedido en el 2015, analizar tanto los éxitos como los fracasos y llegar a conclusiones que te permitan seguir caminando hacia delante en el 2016.

Mucha gente se plantea objetivos sanos siempre que arranca el año. Dejar de fumar, empezar a hacer deporte, comer mejor……. pero……. ¿por qué esperar a que acabe el año? Puedes empezar desde hoy mismo!

Siempre es un buen momento para empezar a cuidarte y tratarte a tí mismo de todo corazón.

Como la intención de este blog es ayudarte en este proceso, hoy te propongo una crema de remolacha que te llevará directamente el cielo.

Remolachas – Nutre tu Sangre

Las remolachas han sido tradicionalmente conocidas por sus beneficios en los procesos de desintoxicación del cuerpo, ayudando a purificar la sangre y el hígado.

La sangre es ese líquido que, impulsado por el latir de tu corazón, recorre todo tu cuerpo para nutrir cada centímetro, transportar nutrientes, oxigeno y hormonas, además de recoger los productos de desecho tipo toxinas.

Por lo tanto, para mantener un buen estado de salud, debes proporcionar a tu sangre los elementos necesarios para el buen funcionamiento de este proceso.

Las remolachas pueden ser tu aliado debido a su alto contenido en hierro y ácido fólico, fundamentales para la producción de globulos rojos.

Por otro lado, los nitratos de origen natural de la remolacha, ayudan a dilatar los vasos sanguíneos, mejorando el flujo y disminuyendo la presión arterial.

Su alto contenido en betaína protege las células, proteínas y enzimas del estrés ambiental, además de combatir la inflamación.

Los poderosos fitonutrientes que le confieren a las remolachas su color, tienen propiedades anticancerígenas.

Y no debemos olvidar su alto contenido en fibra y los beneficios para el vaciado de nuestros intestinos.

Vamos… un cóctel en toda regla para mantenerte fuerte y con energía para llevar a cabo todo aquello que te propongas.

Receta Crema de Remolacha

información

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Utensilios

  • Olla
  • Batidora de Vaso

Ingredientes

  • 3-4 Remolachas crudas
  • 1 Cebolla morada
  • 1 Trozo de gengibre fresco
  • 1 Cucharada de Ghee o aceite de coco
  • Agua
  • Pizca de sal himalaya o marina
  • 1 rodaja de limón para exprimir

Proceso

  1. Pela las remolachas y córtalas en cuadraditos.
  2. Pela la cebolla, córtala por la mitad y cada mitad en cuartos.
  3. Pela el trozo de gengibre.
  4. Pon a calentar el ghee en la olla a fuego medio.
  5. Una vez caliente, echa la cebolla y sofríe hasta que quede bien blandita.
  6. Después, añade la remolacha, el trozo de gengibre y la sal. Sofríe hasta que la remolacha quede tierna.
  7. Añade agua hasta cubrir un dedo por encima la remolacha y lleva a ebullición.
  8. Una vez haya empezado a hervir, baja el fuego y tapa la olla. Deja cocinar a fuego lento 30 minutos.
  9. Cuando hayan pasado los 30 minutos, puedes retirar del fuego y Retirar el jengibre!
  10. Con la batidora, bate la sopa para hacer la crema y añade agua en el caso de que la consistencia sea demasiado espesa.
  11. Aprovecha para corregir el punto de sal.

Y Voilá!!! Ya tienes lista para servir una poción mágica que nutrirá tu sangre, todo tu cuerpo y tu alma.

A mí me encanta acompañar esta crema con una salsa de anarcardos, pero si aderezas simplemente con un chorrito de limón también queda deliciosamente espectácular!

Os deseo de todo corazón un 2016 cargadito de cosas buenas, pero no temáis a las malas porque esas son las que más nos enseñan. Tratad de hacer de cada día el mejor de vuestras vidas, poniendo el corazón en todo aquello que hagáis, amando y disfrutando la persona que sois y aquello que hacéis.
Estar vivos es un regalo!

Os quiero

Con todo mi amor!!!!

Eva G.

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