Bienvenida Primavera!!!!!! Deseando estaba de que llegara mi estación favorita del año.

La Primavera es una época de florecimiento y expansión que sirve de punto de partida de la energía, que empieza a ascender y desplegarse.

Según la Medicina Tradicional China, la Primavera se reprensenta por el elemento madera y está relacionada con el Hígado y la Vesícula Biliar. Ambos necesitan espacio y libertad y por lo tanto, cualquier estancamiento o bloqueo, tanto físico como emocional o mental, impedirá el libre fluir de la energía de estos órganos. Para desbloquear la energía no hay nada como crear, expresarse, disfrutar, bailar y darle rienda suelta a nuestro lado más artístico.

Es por ello que ésta época del año es la ideal para realizar un proceso de detoxificación del organismo y liberarlo de toxinas, por eso, durante una temporada, verás constantemente información y ofertas para que realices un “Detox”.

Estoy completamente a favor de los procesos de detoxificación del cuerpo, pero es fundamental estar bien informado para saber de qué se trata y; en el caso de que tengas algún problema de salúd, es fundamental que seas guiado por un terapeuta de la nutrición especializado en la materia.

Las Toxinas

Para poder explicar de qué trata la detoxificación es importante empezar por el principio, es decir, saber qué son las toxinas, cuáles son las fuentes de toxicidad y cuáles son sus consecuencias en el organismo.

Existen tres fuentes principales de toxicidad:

Por un lado están todas las sustancias de carácter químico, como por ejemplo, la contaminación, los pesticidas, herbicidas y fungicidas usados en la agricultura estandarizada, cosméticos, refrigerantes, hormanas de la ganadería estandarizada, etc…

Por otro lado, tenemos las tóxinas conocidas como polución no química. Hacen referencia fundamentalmente, a la radiación electromagnética derivada de los microondas, lo cables de alta tensión o los teléfonos móviles. Estás toxinas, al ser de caracter energético, afectan alterando nuestra energía vital.

Por último, las toxinas de tipo natural. Y es que muchos de los alimentos naturales que consumimos, como cereales, legumbres, vegetales y frutas, son seres vivos que también han de sobrevivir como especie y por ello desarrollaron una serie de toxinas para evitar ser comidos por sus depredadores. En este caso, el cuerpo humano, después de años de evolución, es capaz de eliminar esta toxicidad del organismo sin causar ningún tipo de malestar, en la mayoría de los casos.

Todas estas fuentes de toxicidad son generadores de Radicales Libres. El cuerpo humano contiene millones de moléculas que sirven de cimiento para la vida. Éstas moléculas estan formadas por un par de electrones que giran alrededor de la misma, en orbitas opuestas.

Los Radicales Libres son moléculas que contienen una cantidad impar de electrones y por tanto son inestables y de carácter muy reactivo, dañando componentes celulares como proteínas, carbohidratos y grasas.

Las toxinas son introducidas en nuestro organismo por varias vías.
Las que encontramos en los alimentos y el agua, drogas y medicamentos, las producidas por nuestro propio Colon o, por los propios despercios generados en nuestro organismo en su función de reparación y reposición de elementos. Las que se absorven a traves de la piel o mediante inyecciones y por último, las toxinas con las que nacemos.

Las toxinas provocan sobre las células y los tejidos, en primer lugar, un debilitamiento de sus funciones por lo que las células siguen funcionando de una forma más o menos normal pero más lentamente.

Más adelante, el ambiente interno de la célula se altera de forma adversa afectando al equilibrio mineral, la ácidez y el nivel de agua de la misma.

Una vez que esto sucede, la célula comienza a perder la energía de la que depende toda su actividad y finalmente acabará muriendo.

Teniendo en cuenta la magnitud y complejidad del cuerpo humano, la muerte de unas cuantas células no supone un gran impacto. El problema está cuando, la alta carga toxica almacenada en el organismo provoca que los órganos no puedan realizar sus funciones con normalidad produciendo transtornos menores como dolores de cabeza o sensación de cansancio o, problemas más serios como diabetes, problemas renales, inflamación crónica, etc… que afectan a la calidad de nuestra vida.

Detoxificación

El término Detoxificación hace referencia a la transformación bioquímica de las toxinas en sustancias menos agresivas, antes de ser eliminadas del organismo.

El gran protagonista del proceso de detoxificación es el Hígado, que se encarga de atrapar las toxinas que circulan por la sangre, para retenerlas y transformarlas. De ahí que la Primavera y su relación con éste órgano sea un momento idonéo para llevar a cabo un proceso Detox.

Para que las toxinas que están adheridas a los tejidos puedan desprenderse y llegar hasta el hígado, es necesario un estímulo dietético. Estas dietas lo que generan es el estímulo necesario para que las toxinas se desprendan de los tejidos y puedan de nuevo llegar al hígado, para ser finalmente eliminadas.

Detoxificación sin eliminación puede acabar provocando un cículo vicioso que empeora aún más la situación inicial. Por eso la importancia de seguir este tipo de dietas bajo las pautas de un terapeuta especializado pues, si provocamos el estímulo para el desprendimiento de las toxinas pero las vías de eliminación, el hígado y el sistema urinario están congestionados, de nada habrá servido el intento.

Para estimular la actividad del hígado no hay nada mejor que los vegetales de color verde. Por eso, en esta época del año es importante hacer especial hincapié en su consumo.

A modo de incorporar más verde a nuestra dieta pero con el máximo disfrute para nuestro paladar, te propongo esta crema de guisantes y cilantro. Su cremosidad y toque cítrico te van a encantar!!!! Cuidarás de todo tú organismo a la vez que darás placer del bueno a tus sentidos!

Qué viva la Primavera!

Receta Crema de Guisantes y Cilantro

información

 

  • Tiempo:
  • Comensales:
  • Tipo:

Utensilios

 

  • 1 olla
  • 1 batidora

Ingredientes

 

  • 500 gramos de guisantes o 300 gramos de guisantes pelados
  • 1 cebolla
  • 1 trocito de jengibre
  • 1 diente de ajo machacado
  • 2 vasos de caldo de pollo. Puedes ver la receta aquí.
  • 1 manojo grande de cilantro
  • 1 cuarto de limón orgánico
  • 1 pizca de sal himalaya
  • 1 cucharada de café de Tamari o salsa de soja
  • 1 cucharada grande de aceite de coco o ghee.
  • Coco rallado para decorar. No es imprescindible

Proceso

 

  1. Pela los guisantes y lávalos con abundante agua. En el caso que los uses congelados, sácalos con tiempo del congelador para que se descongelen.
  2. Pela la cebolla y córtala en cuadraditos pequeños.
  3. Pela el trozo de jengibre y el ajo.
  4. En una olla, pon el aceite de coco o ghee a calentar. Cuando esté caliente, echa la cebolla y añade sal.
  5. Remueve y deja sofreir unos minutos con la tapa, hasta que la cebolla esté más o menos tierna.
  6. Añade el ajo y el trozo de jegibre. Sofríe durante unos 5 minutos más, con la tapa puesta.
  7. Añade los guisantes, sofríe durante 3 minutos con la tapa puesta.
  8. Cuando los guisantes estén blanditos, añade el caldo de pollo, lleva a ebullición y deja cocer a fuego lento durante 15 minutos.
  9. Una vez terminado este proceso, retira el trozo de jegibre e incorpora todo a una batidora. Añade el cilantro, el limón con la piel bien lavado y el tamari o salsa de soja.
  10. Bate hasta conseguir una textura cremosa. Prueba y corrige de sal o limón al gusto.
  11. Sirve en un bol con un poco de cilantro picado, un chorrito de aceite de oliva y coco rallado.

Siempre me gusta recordar que “No es más limpio el que más limpia sino el que menos ensucia”. El tema de las dietas Detox es usado por muchos como un medio de contrarrestar los abusos tanto de comida como de bebida y otras sustancias. Tú cuerpo está constantemente tratando de mantener tú organismo en el mejor estado posible, por lo que cuánto menos carga tóxica y más cantidad de micronutrientes le proporciones, ya le estarás ayudando infinitamente a llevar a cabo sus labores de detoxificación diarias.

Uno hábitos de vida saludables nos harán sentir a full de energía y vivir nuestro día a día con plenitud. Me refiero no sólo a los hábitos de la dieta sino a hábitos mentales y de actividad física.

Está claro que todos nos acabaremos muriendo y que no por más Detox conseguiremos vivir más años. Nuestro último día, nadie sabe cuándo llegará. Lo importante es que cada día cuenta y que lo que te llevarás contigo es haber podido vivir tu vida con calidad a todos los niveles.

Por una Primavera de disfrute, plenitud, conexión, fluir, amor y libertad.

Con todo mi cariño.

Eva Gonzalo.

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