Podría decir que estoy completamente enganchada al caldo de pollo!!!!

Cuando empiezan a entrar los fríos del invierno, no hay nada que me siente mejor que tomarme un caldo de pollo calentito.

Siento que me recompone, me calienta desde el interior y me nutre a todos los niveles.

Lo que no imaginaba era que algo tan fácil de hacer y tan delicioso, además tuviera tantos maravillosos beneficios para la salud. Y es que las abuelas tenían razón: “Un buen caldo resucita a un muerto”

El caldo de pollo es de los mejores antídotos para recuperarte de cualquier enfermedad pero sobretodo en el caso de costipado o gripe.

El caldo de pollo tiene un alto contenido en un aminoacido llamado cisteína que tiene la capacidad de disminuir el mucus en los pulmones por lo que resulta más sencillo expelerlos.
Por otro lado, el caldo de pollo tiene grandes beneficios para tus intestinos.
Ayuda a sanar y sellar las paredes intestinales debido al colágeno que queda en el caldo.
Reduce la inflamación gracias al sulfato de condroitina, glucosamina, glicina y prolina que se extrae al hervir los huesos.
Promueve la salud y fortaleza de nuestros huesos, pelo y uñas pues el caldo de pollo contiene grandes cantidades de magnesio y calcio
Además, este caldo lleva muchísimas verduras, por lo que no sólo te nutres de todos los beneficios de la cocción de los huesos del pollo sino también de todas las verduras como la zanahoria, la cebolla, el puerro o el apio.

Otro de las cosas geniales del caldo de pollo es que es súper fácil de hacer.
Solamente necesitas unas verduras, las carcasas de un par de pollos (incluyendo el cuello) por cada dos litros de caldo que quieras realizar.

Es importante que las carcasas de pollo provengan de pollos que no hayan sido tratados con antibióticos ni hormonas y que se hayan criado en libertad. Ten en cuenta que lo que queremos con este caldo es beneficiarnos de todos los nutrientes que quedan en los huesos y cartílagos del pollo. Cuanto mayor sea la calidad de mismo, mejor para tí y para el planeta.

Por otro lado, has de tener en cuenta el tipo y tiempo de cocción. Cuánto más tiempo esté cociendo a fuego leeeeeeento; mucho mejor.

El tipo de verduras y hierbas frescas puede variar. La opción que planteo es una clásica que siempre es un éxito

Receta Caldo de Pollo

información

 

  • Tiempo:
  • Comensales:
  • Tipo:

Utensilios

 

  • Olla grande
  • Botella para guardar el caldo

Ingredientes

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  • 2 carcasas de pollo con el cuello
  • 2 Zanahorias
  • 1 Puerro grande. Limpia la parte cercana a las hojas verdes pues suelen contener arena
  • 2 Ramas de Apio
  • 1 Nabo
  • 1 Cebolla
  • Romero fresco y unas hojas de Laurel
  • 2 Litros de Agua
  • 1 cucharadita de café de sal
  • Para aderezar al final 1/2 limón y un poco de perejil

Proceso

 

  1. Pela las zanahorias y la cebolla.
  2. Limpia bien el puerro, el apio y el nabo
  3. Introduce todos los ingredientes en la olla, echa el agua y pon a fuego alto a cocer.
  4. Cuando rompa a hervir, baja el fuego al mínimo y retira la espuma que se pueda generar en la superficie.
  5. Cuando halla dejado de hervir con tanta fuerza, coloca la tapa y dejar hervir a fuego muuuuuy lento durante un mínimo de 4 horas. Puedes dejarlo hasta 8 horas cociendo.
  6. Después, echa el caldo en una botella de cristal en la que vayas a conservalo y retira las carcasas. Yo suelo reservar las verduras y utilizarlas en la sopa que me prepare.
  7. Si quieres congelar el caldo, es mejor que lo dejes enfriar en la olla, y luego lo eches en una botella de plástico para poder meterla en el congelador.

Cuando quieras tomarte un caldito, simplemente tienes que calentar el caldo, servirlo en un cuenco, aderezar con zumo de limón y perejil fresco picado. Puedes también añadirle las verduras y….. a disfrutar.

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