Ya se acabó la Navidad y con ella, la época de los excesos. Ahora, empieza el bombardeo mediático de las dietas, apuntarse al gimnasio y los retos Detox, así que quiero aprovechar para proporcionarte información útil para que no te mareen y que puedas conseguir tus objetivos de salud y estéticos, sostenibles a largo plazo.
Suele ser habitual, si te has pasado con las comidas durante las fiestas, que ahora te sientas hinchad@ o con malas digestiones o incluso que hayas ganado algo de peso. Cuando adquieres hábitos de vida saludables y consigues tener una relación positiva con la comida, estos “sube y baja” en tu forma de alimentarte pasan a la historia, pero para que eso llegue, necesitas información de calidad y adquirir un verdadero compromiso de auto cuidado contigo mism@.

No existen píldoras ni remedios milagrosos, lo que existe es responsabilidad y aprender a amarse. Cuidando tu higiene mental, tu alimentación, tu actividad física y el resto de aspectos de tu vida, que te aportan felicidad y disfrute vital.

Una de las prácticas más habituales cuando se quiere bajar de peso o hacer una dieta detox para “sentirse limpi@ y liger@”, es reducir drásticamente la cantidad de calorías y empezar a hacer mucho ejercicio cardiovascular lo que acaba arrastrándote a una “tumba metábolica” que luego, cuando vuelves a comer como siempre, se convierte en el famoso efecto “yo-yo”.

Cantidad Versus Calidad Nutricional

Hay una regla básica en la nutrición que parece bastante lógica: “Calories In – Calories Out”, es decir, calorías ingeridas – calorías gastadas. Si consumes menos calorías de las que gastas vas a perder peso. Por lo tanto, o bien reduces la ingesta calórica o bien incrementas el gasto haciendo más ejercicio o bien haces las dos cosas a la vez…. Pero en la vida real, esto no siempre funciona y, si no se hace de un modo adecuado, te obligará a mantener de por vida un modo de alimentarte y de hacer deporte que no es sostenible en el tiempo y por lo tanto acabarás recuperando todo o más del peso perdido, sin mencionar lo perjudicados que hayan podido quedar tu metabolismo y tu salud.

Por otro lado, esa bajada en las calorías ingeridas puedes hacerla reduciendo lo que comes, pero puedes seguir comiendo comida basura. Imagina que solo comieras una vez al día un menú del McDonals. Es decir, ingerirías unas 1000 calorías al día, pero ¿crees que te aportaría los nutrientes necesarios para que tu organismo pueda llevar a cabo todas las funciones de un modo óptimo? Obviamente no. Además ¿crees que podrías vivir mucho tiempo consumiendo unas tristes 1000 calorías diarias? Te aseguro que no.

Por lo tanto no se trata de comer menos sino de comer mejor.
La comida procesada se caracteriza porque es comida vacía, es decir su aporte calórico es muy alto pero no tiene nutrientes de vital importancia para tu cuerpo.

Se suele hacer mucho hincapié en las necesidades de carbohidratos, proteínas y grasas al día, pero no se menciona que esos macro nutrientes han de ser de calidad y han de ir acompañados de vitaminas y minerales para favorecer la salud.
Un ejemplo: 4 galletas maría tienen, aproximadamente, las mismas calorías que un plátano pero la calidad nutricional está a años luz. Las galletas maría son puro azúcar y harinas blancas, más todas las sustancias químicas necesarias para su elaboración, que provocan una respuesta hormonal en tu organismo nada favorable, sin embargo un plátano contiene fibra, azúcares naturales, vitamina A, vitaminas B1, B2, B3, B6, vitamina C y E, además de fósforo, calcio, potasio, magnesio y hierro.

Procura que tu alimentación sea entre un 80%-90% natural. La comida natural es mucho más saciante que la comida procesada y de mayor calidad nutricional, así que simplemente cambiando tus galletas por un plátano o un par de manzanas, ya empezarás a ver cambios.

Tu cuerpo está diseñado para sobrevivir, así que cuando reduces drásticamente la cantidad de calorías que consumes al día, tu cuerpo entenderá que está en época de crisis y lo que hará será guardar aún más las reservas disponibles. Ésta es una razón más para no céntrate en la cantidad sino en las calidad de lo que comes.

Por otro lado, respecto al boom de las dietas detox, parece que sólo cuando comes a base de batidos, zumos verdes y super alimentos, tu cuerpo se limpia, pero esto es una falacia más de las modas.

El hígado, los riñones, los intestinos, los pulmones y la piel son los órganos encargados de mantener tu organismo depurado y limpio. Hacen esa función siempre, independientemente de lo que comas, así que por eso “no es más limpio el que más limpia, sino el que menos ensucia”, es decir, si tu llevas una dieta a base de comida real, haces ejercicio que te hace sudar, elevar el ritmo de tu corazón, estimular tu musculatura para el buen funcionamiento del sistema circulatorio y linfático, mantienes una buena salud intestinal y practicas ejercicios respiratorios como en la meditación o el yoga, no es necesario comer “criptonita” para estar limpio y saludable.

Lo importante es comer alimentos que favorezcan el buen funcionamiento de estos órganos y que aporten el mínimo contenido de tóxicos así que, una vez más, la comida procesada queda fuera de ésta categoría.

Con el objetivo de que aprendas a comer más saludable pero no por ello dejes de disfrutar de uno de los grandes placeres de esta vida, quiero presentarte opciones nuevas y diferentes como la que te planteo hoy: Chips de Apio & Salsa de Tomate.

Eso que viste en la foto de arriba no es un alien, aunque lo parezca 🙂 sino cabeza de apio. La cabeza de apio es la raíz del apio y tiene propiedades maravillosas para la salud.

En esta sociedad, que cada vez le presta más atención a lo exterior me encanta descubrir alimentos que bajo su apariencia extraña e incluso rechazable, guardan fabulosas bondades en su interior.

La cabeza de apio, es una fuente de fibra, libre de almidón, rica en hierro, ácido fólico, fósforo potasio, magnesio, vitamina C, K y B6. Super beneficiosa para el sistema nervioso, linfático y urinario.

Además, es muy baja en calorías. Una ración de 120 gramos contiene unas 42 calorías frente a las 118 que tendrían la misma cantidad de patatas. No por ello digo que las patatas no sean buenas. Las patatas son maravillosas, siempre que sean cocidas o al horno y no fritas en litros de aceite refinado.

La raíz de apio tiene un sabor muy peculiar, parecido al apio pero mucho más suave, con una delicadeza especial y una regusto anisado.

Esta opción de chips de apio es ideal para acompañar algo de proteína a la plancha ya sea pollo, ternera, pescado, hamburguesas vegetales, tempeh o tofu.

Receta Apio Chips & Salsa de Tomate

información

 

 

  • Tiempo: 40 min
  • Comensales: 4 personas
  • Tipo: SG, SL, SF, SA

Utensilios

 

 

  • Horno
  • Bandeja de horno
  • Rejilla de horno
  • Papel para hornear
  • Batidora
  • Cuchillo

Ingredientes

 

Para las Chips

  • 1 cabeza de apio
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal marina

Para la Salsa de Tomate

  • 6 tomates
  • 6 dientes de ajo
  • 1 cucharada sopera de sirope de ágave
  • 2 cucharaditas de pimentón dulce
  • Sal marina
  • Zumo de limón

 

 

Proceso

 

 

  1. Precalienta el horno a 200C
  2. Pela la cabeza de apio y corta en rodajas y después en tiras
  3. Coloca el papel de horno sobre la rejilla para horno
  4. Coloca las chips de apio sobre la rejilla
  5. Adereza con un chorrito de aceite de oliva y sal marina
  6. Lava bien los tomates y pincha los dientes de ajo
  7. Coloca el papel para hornear sobre la bandeja de horno
  8. Coloca los tomates y los dientes de ajo sobre la bandeja
  9. Adereza con un chorrito de aceite de oliva y sal marina
  10. Cuando el horno esté caliente, introduce arriba la rejilla con las chips y abajo la bandeja
  11. Deja hornear por 20 minutos o hasta que las chips estén dorado
  12. Deja los tomates y los 15 minutos más
  13. Cuando saques del horno las chips de apio, déjalas enfrias sobre una rejilla para que queden crujientes
  14. Una vez pasado el tiempo de los tomates y los ajos, sácalos de horno
  15. Pela, con cuidado de no quemarte, los tomates y los ajos.
  16. Incorpóralos a la batidora y añade una cucharada de sirope de ágave, media cucharadita de sal marina, las dos cucharaditas de pimentón y unas gotitas de limón
  17. Bate. Prueba y ajusta de sal, pimentón, sirope o limón, según tus gustos
  18. Puedes colocar parte de la salsa en un cuenco y el resto en un bote cristal con un chorrito de aceite de oliva por encima para conservarlo en la nevera
  19. Ya tienes listas tus chips de apio y una salsa de tomate extremadamente deliciosa
  20. Puedes tomarlas solas cuando se te antojen o como acompañamiento a cualquier plato vegetariano u omnivoro

Recuerda que la comida cumple dos funciones básicas, una es alimentarte y otra es darte placer. Éstos chips de apio son la combinación perfecta de ambos dos, alimentarte de un modo saludable y derretirte de placer porque están buenísimos! ¡Qué pases un linda semana!

Con todo mi amor.

Eva G.

PD: Si quieres ver el video de la receta, echa un vistazo más abajo 🙂

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